domingo, 19 de octubre de 2008

Reuniones mensuales.

Los integrantes de la Pastoral Pro-seminario de la IV Vicaria San Antonio se reunirán el tercer viernes de cada mes con el Pbro Manuel García y el seminarista Dionicio Ramírez, a las 5:00 p.m. en La Santa Iglesia Catedral de Texcoco en el salón No. 4.

Encargados IV Vicaria San Antonio

Sacerdote responsable de la Pastoral de Vocaciones y Apoyo al Seminario en la IV Vicaria San Antonio: Pbro. Manuel García Nájera.

Seminarista: Dionocio Ramírez Cruz.

miércoles, 6 de agosto de 2008

miércoles, 23 de julio de 2008

Sin sacerdotes no hay Eucaristía.


El sacerdote anuncia el Evangelio, edifica y dirige la comunidad, y todo ello se ordena a la comunión eucarística. “En ella, actuando en la persona de Cristo y proclamando su misterio, une la ofrenda de los fieles al sacrificio de su Cabeza : el de Cristo, que se ofrece al Padre de una vez para siempre como hostia inmaculada” (CIC 1566). En efecto, no hay Eucaristía sin sacerdotes.

El Señor no puede caminar con su Pueblo, ni el Pueblo puede marchar hacia su Señor, si no se renueva su presencia viva, salvadora, en el altar. La contemporaneidad de Cristo con cada hombre, sólo es posible si se actualiza, el misterio de la Redención a través del gran milagro de la Eucaristía, desde las manos y los labios del sacerdote. El sacerdote es esperanza del mundo por la Eucaristía.


Comprendemos la importancia que, para la Iglesia y para los hombres, reviste la figura del sacerdote. Allí donde hay un hombre que con fe y amor acoge el llamado de Cristo al sacerdocio, allí habrá la posibilidad de prolongar su Redención mediante la Eucaristía. El sacerdote es indispensable para la Iglesia y para la humanidad.

(n. 6; cf. L’Osservatore Romano en español, 14 de enero 2005, 3).
Editorial de Ecclesia. Revista de cultura católica (enero-marzo 2005), pp. 3-12.

lunes, 14 de julio de 2008

¿Qué es La Pastoral de Vocaciones?


Es la acción de la Iglesia preocupada siempre por promover entre sus hijos la conciencia y la necesidad de trabajar por las vocaciones tanto sacerdotales como religiosas.

¿Cuál es el fin de la Pastoral vocacional?

La pastoral vocacional busca acompañar y apoyar a todos aquellos que sienten la llamada específica al ministerio sacerdotal ó religioso de manera que puedan dar una respuesta libre, consiente y voluntaria, a la convocación del Señor, al servicio de su grey en la iglesia.

¿Cuál es la tarea de la Pastoral Vocacional?


Procurar la acción pastoral como punto convergente y unificante de todo el quehacer de la iglesia, que es de naturaleza vocacional. Por eso la iglesia esta llamada a cuidar, animar y amar, este don, que es la vocación.

La Pastoral Vocacional tiene como sujeto activo, como protagonista a la comunidad eclesial, como tal en sus diversas expresiones: desde la Iglesia universal hasta la Iglesia particular. En sentido estricto, la pastoral vocacional es la concreta y activa participación de todo el pueblo de Dios, cada uno en el cuidado de las vocaciones y en modo especial de la vocación al presbiterado.


¿Qué hacen las personas de la Pastoral de Vocaciones?


ORACIÓN: La Oración es la parte esencial de la pastoral, así como lo es en toda acción eclesial. Por eso la tarea fundamental para un grupo PROSEMINARIO es orar y promover la oración en sus diversas formas por las vocaciones sacerdotales y religiosas.

Realizando la Jornada Anual de Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas, que viene siendo el evento más importante del año.

Promoviendo la Hora Santa Vocacional y sacerdotal en tu parroquia o capilla.

Siendo madre ó padre espiritual de algún seminarista.

Realizando ramilletes espirituales vocacionales y sacerdotales.

Promover el Rosario vocacional sacerdotal.


PROMOCIÓN Y ACOMPAÑAMINETO: Es necesario que los grupos PROSEMINARIO realicen un esfuerzo por acompañar, informar y catequizar a todos sobre el inmenso valor de la vida consagrada y la urgente necesidad de ser generosos al llamado de Dios.

Informando de las actividades del Seminario en tu comunidad.

Motivando a las familias católicas para que se sumen a la tarea de fomentar vocaciones.

Llevando a cabo la Posada anual del Seminario.

Buscar bienhechores espirituales a cada uno de los seminaristas y sacerdotes del equipo formador del Seminario, para promover el acompañamiento en su caminar vocacional.

Promueven las visitas al Seminario por parte de los bienhechores.

Se visitan las diferentes parroquias de las vicarías para promover al grupo Pro-seminario y sensibilizar al párroco y a las demás Pastorales.


APOYO ECONÓMICO: El apoyo económico que brindan los fieles también es necesario para que la Iglesia tenga siempre aquellos sacerdotes que necesita para cumplir su misión.

Colectando donativos, ó despensas para el Seminario, durante todo el año y en fechas específicas como: Santo Jubileo, Fiesta patronal, visitas pastorales, etc.

Apoyando las actividades: Feria Anual del Seminario, Colecta Anual, Rifa Anual.

Consiguiendo bienhechores que den becas ó apoyo en especie: Ropa, útiles escolares, artículos de uso personal, etc.




Oraciones por las vocaciones.

Oración por las vocaciones.

Padre bueno, en Cristo tu Hijo nos revelas tu amor, nos abrazas como a tus hijos y nos ofreces la posibilidad de descubrir en tu voluntad los rasgos de nuestro verdadero rostro.

Padre santo, Tú nos llamas a ser santos como tú eres santo. Te pedimos que nunca falten a tu Iglesia ministros y apóstoles santos que con la palabra y los sacramentos, preparen el camino para el encuentro contigo.

Padre misericordioso da a la humanidad extraviada hombres y mujeres que, con el testimonio de una vida transfigurada a imagen de tu Hijo, caminen alegremente con todos los demás hermanos y hermanas hacia la patria celestial.

Padre nuestro, con la voz de tu Espíritu Santo, y confiando en la materna intercesión de María, te pedimos ardientemente: manda a tu Iglesia sacerdotes, que sean testimonios valientes de tu infinita bondad ¡Amén!




POR LAS VOCACIONES MISIONERAS

Oh Dios, que admitís a los hombres al incomparable honor de asociarlos a Cristo en la obra de la salvación de las almas; dignaos, os suplicamos, multiplicar entre nosotros las vocaciones y las almas verdaderamente apostólicas. Ensanchad vuestra mirada y dilatad nuestros corazones, para que, por encima de intereses y ambiciones terrenas, aspiremos a triunfos superiores a los de la fuerza, para contribuir todos de esta manera, según nuestros medios, a la extensión del Reino de Jesucristo. Amén.